El grupo BTT Badalona, uno de los grupos con más solera de
Catalunya, organizó una vez más, y van 11, su salida anual al Turó de l’Home en
la que los últimos años se unen más y más ciclistas procedentes de otras
partes.
La salida se realizó a las 7:00 desde el barrio de Lloreda,
en Badalona, en la plaza Roja, su punto de encuentro habitual con alrededor de
130 ciclistas. Se formaron 3 grupos, el principal tenía el objetivo de ir al
Turó de l’Home por montaña, el segundo atajó para subir por Alella mientras que
un grupo numeroso remontó el río Besós para ir por llano hasta Sant Celoni.
Yo me uní al grupo que iba por montaña. Mi primera sorpresa
fue que me había dejado los bocatas en casa y pensé en como remediarlo, viendo
que había una parada para comer en el Santuari del Corredor y que 100 tíos de
golpe colapsarían el bar pensé en adelantarme y llegar de los primeros. Así que
me adelanté al grupo subiendo por la vallensana y la criminal hasta el
depósito, luego seguí hasta la Creu de Can Boquet donde había quedado con
Batxi, Adolfo y Diego.
Con margen de tiempo suficiente fuimos sin prisas hasta el
Santuari del Corredor para poder pedir los bocadillos sin agobios, desayunar y
esperar al resto del grupo. Allí me encontré con muchos amigos y conocidos y
fue gratificante compartir un rato juntos. Hicimos las fotos de rigor y
seguimos dirección Sant Celoni donde nos sorprendieron con buenos senderos para
disfrutar más allá de la monotonía del recorrido habitual por pista.
El día era soleado y agradable, desde Sant Celoni empezamos
a remontar desnivel de forma suave, con algún repechón, hasta Mosqueroles donde
realizamos la última parada para comer. No esperamos mucho pues ahora quedaba
el verdadero reto del día, una subida interminable que nos llevó hasta el
Mirador de les Guaitadores donde termina el recorrido por montaña y empiezan los
siempre últimos fatídicos 6 kilómetros por montaña.
Desde Mosqueroles empezamos la subida con buenas
sensaciones, aunque poco a poco, la subida iba cobrando factura, Batxi subía
inmutable mientras que Adolfo padecía los primeros síntomas de fatiga y Diego
tenía problemas musculares. Poco antes de llegar al lago de Viada Diego decide
abandonar y toma camino de regreso mientras que Adolfo va sufriendo pero sigue
un buen ritmo hasta coronar el mirador.
Los 6 últimos kilómetros son siempre difíciles y se hacen
interminables, hay una pendiente media considerable y los metros parecen no
pasar. Con mucho cansancio pero con la cabeza bien puesta Adolfo fue remontando
con mucha entereza hasta llegar al último kilómetro, cuando ya es casi plano
que su cara cambió viendo que ya lo habíamos conseguido. Batxi sufrió en algún
tramo pero pronto se recuperaba y en el tramo final parecía que subía sin
esfuerzo.
La llegada a la cima siempre es especial y creo que los tres
disfrutamos de ese momento mágico de finiquitar ese sufrimiento y de haber
superado esos momentos de indecisión, donde el cuerpo dice que basta, tu cabeza
dice que tienes un objetivo y tu corazón inclina la balanza hacía para seguir
un poco más. Disfrutamos unos minutos en la cima con fotos y felicitaciones de
los que iban coronando para iniciar la bajada.
Decidimos bajar por carretera pues nuestra intención era
volver a casa en bici, el resto volvía en tren. Así que disfrutamos de la
bajada inicial animando a los que subían. Luego tomamos dirección a las antenas
de Santa Helena, donde hay que remontar unos metros de desnivel para inicial
una larga bajada de 35 minutos a todo trapo hasta Sant Celoni donde celebramos
la gesta con una más que merecida cerveza.
Sin mucha espera empezamos el camino de regreso con un tramo
de carretera hasta Vilalba-Sasserra para tomar una pista que nos llevó a
Llinars del Vallés y subir por la carretera hasta Can Bordoi. Luego ya en
bajada o en llano hasta casa. Parecía que iniciábamos la ruta pues la vuelta la
hicimos a un ritmo impresionante llegando a casa ya de noche y en mi caso con
una satisfacción absoluta después de 144 Kilómetros, 3.500 metros de desnivel
positivo acumulado y 9:44 h. de pedaleo.

Yo estoy en buena forma, este año he entrenado para hacer la
Pedals de Foc NonStop y eso perdura, hacer una ruta de este tipo no está al
alcance de cualquiera por ello tiene mucho más merito hacerlo como Batxi, que
aunque tiene una rutina fija de salir en bici no tiene parangón con lo de ayer
y además con la entereza que lo hizo. Pero lo de Adolfo es impresionante, alguien
cuya única actividad física es la salida en bici de los domingos, que raramente
supera los 1.200 metros de desnivel, coronar desde El Masnou el Turó de l’Home
es una gesta impresionante y pone de manifiesto que la cabeza es tan o más
importante que el físico y desde luego Adolfo va sobrado de perseverancia, todo
un crack.